FERNANDO J. LUMBRERAS

Tener hijos, pagar un alquiler o nacer en un determinado código postal son hoy, en España, tres factores de riesgo de empobrecimiento. Así lo revela el último informe de la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-ES), que advierte que el país continúa siendo el de mayor pobreza infantil de toda la Unión Europea: un 29,2% de menores, es decir, 2,3 millones de niños, viven en situación de vulnerabilidad.

El estudio, titulado El Estado de la Pobreza 2025. Pobreza y territorio, constata que el crecimiento económico de los últimos años no se ha traducido en una mejora real de las condiciones de vida de los sectores más desfavorecidos. Aunque las ayudas sociales han aumentado, no logran reducir de forma significativa la desigualdad entre comunidades autónomas. Mientras el norte mantiene niveles de bienestar cercanos a la media europea, el sur continúa lastrado por la precariedad laboral, la falta de inversión pública y un desempleo estructural elevado.

Según los datos de EAPN-ES, en 2024 un total de 12,5 millones de personas —el 25,8% de la población— vivía en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que sitúa a España como el quinto país de Europa con la tasa más alta. Aunque la cifra mejora ligeramente respecto al año anterior, el porcentaje lleva más de una década sin bajar del 25%. La pobreza severa, además, alcanza al 8,4% de la población: 4,1 millones de personas sobreviven con menos de 644 euros al mes.

La infancia sigue siendo “la cara más dura de la desigualdad”. Regiones como Murcia (40,7%), Andalucía (40,5%) o Canarias (36,4%) concentran las tasas más elevadas de pobreza infantil, muy por encima de la media europea del 19,3%. En el otro extremo, Galicia, el País Vasco y Baleares presentan los mejores indicadores.

La vivienda se ha convertido también en un motor de desigualdad. El precio del alquiler ha subido casi un 40% en la última década, un incremento que se dispara en Baleares y Canarias, donde muchas familias destinan más del 40% de sus ingresos al alojamiento. “Hay hogares que no aparecen en las estadísticas de pobreza, pero que están empobrecidos por el alquiler”, señala Carlos Susías, presidente de EAPN-ES y EAPN Europa.

La brecha territorial es otra de las grandes alertas del informe: hay 20 puntos de diferencia entre la comunidad con menor tasa de pobreza, el País Vasco (14,8%), y la más afectada, Andalucía (35,6%). Además, EAPN advierte de que un mayor PIB o una alta renta media no garantizan una menor desigualdad, como demuestra el caso de Madrid, donde el 20% más rico gana 5,5 veces más que el más pobre.

Ante esta realidad persistente, EAPN-ES reclama un Pacto de Estado contra la Pobreza que refuerce las políticas de redistribución, garantice ingresos dignos, una prestación universal por hijo, vivienda asequible y un sistema de cuidados que permita la conciliación real. Porque, como recuerda el informe, en España tener hijos, pagar un alquiler o vivir en el sur del país sigue siendo, para millones de personas, un factor de riesgo de pobreza.